Enamorada de mí: Soy Boudoir, Soy LaMariposa
- Simona Bernal

- 20 feb
- 2 Min. de lectura
Explorar, sentir, vivir
He salido a explorar las callecitas de mi ciudad. Me he permitido descalzarme, sentir la brisa bogotana en una mañana de domingo, reír y tertuliar desde muy temprano con una de mis más grandes amigas.
(De hecho, estoy en la etapa de mi vida en la que más compenetrada me siento con el sexo femenino).
Decidí hacer algunas tomas para la creación de contenido de este bello proyecto de fotografía Boudoir que ya conocen como Soy. LaMariposa, y en ese preciso instante, ella me robó esta imagen.

Enamorada de la mujer que soy
Hoy me veo y me siento tan enamorada de la versión de mujer que he venido construyendo. No sé cómo explicar esto más que con esa palabra:
“Enamoramiento.”
Enamorada de cada centímetro de piel.
De cada hebra de cabello.
Del camino y de las decisiones que me han traído justo aquí, a este preciso instante.
El Boudoir como camino hacia el amor propio
La fotografía Boudoir ha sido una de mis columnas, el sostén que me ha enseñado a centrarme como mi propia prioridad.
Me ha enseñado a creer en mí, en mis dones y talentos. Claramente, la perseverancia, la disciplina y otras tantas cosas que aún construyo en mí me permiten avanzar en este proyecto hermoso que cada día expando a más mujeres.
Y qué bonito es contagiarles mi energía.
Qué bonito es saber que sí podía dar y recibir mucho más.
No me como el mundo, me expando en él
Yo no me como el mundo.
Me expando en él.
Me nutro con él y lo habito desde mi corona, desde mi energía arrolladora que sigue deconstruyendo creencias y explorando la vida en todos sus rincones, que son simplemente maravillosos.
Yo no hago fotografía Boudoir. Yo soy el Boudoir hecho fotografía.




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